100 años del “Bobadilla” 1916-2016


Sin título-7Han transcurrido casi 52 años desde la desaparición de uno de los dos ferrocarriles de vía estrecha que circularon por La Rioja hasta bien entrado el siglo XX; el otro, unía Calahorra
y Arnedillo. El Haro-Ezcaray, comunicaba entre sí varias localidades del Valle del Oja: Haro, Casalarreina, Castañares, Bañares, Santo Domingo de la Calzada, Santurde-Santurdejo, Ojacastro y Ezcaray. La longitud total de la línea era de 34 km.

TEXTO: José Luis Agustín Tello

Dieron comienzo las obras en el año 1913 y las dirigió el también ingeniero de caminos don Jesús Ramírez, previa rectificación del diseño de algunas estaciones, como por ejemplo la de Haro–Empalme, en la que desarrolló un trazado bastante más funcional. Se expropiaron a lo largo del recorrido, unos 345.000 m2 de terreno, distribuidos entre huerta, labor, prados y monte, con unas valoraciones respectivas de 8.000, 6.000, 4.000 y 1.000 ptas./hectárea. Los edificios que se construyeron (estaciones, almacenes auxiliares, oficinas, cocheras, etc.), supusieron un total de 4.272 m2. Sobresalían por su diseño, las de Haro, Santo Domingo y Ezcaray, puesto que las demás estaciones eran de construcción muy sobria. La línea atravesaba un total de 56 caminos y veredas, de los que solamente 8 disponían de paso a nivel con barrera controlada. Destacan asimismo los puentes sobre el río Tirón, en Haro, y sobre el arroyo Malarriña, en Ojacastro, construidos a base de piedra de sillería, con una excelente ejecución.

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El día 9 de julio de 1916 se inauguró el ferrocarril, asistiendo como máxima representación del Estado Don Miguel Villanueva y Gómez, quien desempeñaba el cargo de Presidente del Congreso de los Diputados y era asimismo diputado por la circunscripción de Haro-Santo Domingo. Estuvo acompañado, entre otros, por don Tirso y don Isidoro Rodrigáñez, diputados provinciales y por los obispos de Calahorra y Zaragoza.
Fue un día de gran júbilo para la comarca. El tren inaugural partió de Haro a las 9 de la mañana y se detuvo en todas las estaciones del trayecto. Las autoridades que viajaban en el mismo fueron continuamente vitoreadas (con la anécdota de que, en plena Monarquía, en la estación de Castañares, la banda de música municipal interpretó con entusiasmo el himno de Riego). IMGP2368Por fin llegó el tren a Ezcaray, a las 12 del mediodía, en medio de un impresionante aguacero, dirigiéndose los invitados a la Iglesia Parroquial. Allí se ofició un Te Deum y posteriormente regresaron a la estación, donde en una improvisada tribuna pronunciaron los discursos de rigor el Alcalde de la localidad, don Arcadio Alesanco, y las restantes autoridades invitadas. Después viajaron a Santo Domingo de la Calzada, donde les tenían preparado el ágape correspondiente: entremeses, paella, ternera con champiñón, truchas, merluza con salsa mayonesa, pollos asados, ensalada, vinos de Rioja, champán Lumen, café, licores y habanos. Allí estuvo invitado mi abuelo paterno, quien lo comentaba con regocijo muchos años después. El cronista del diario La Rioja lo relataba de esta elocuente manera: “En Ezcaray hay mucha animación, pues además del coche correo, llegan hasta 5 y 6 coches particulares…”.

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En los primeros años, el servicio de viajeros estuvo atendido por los denominados trenes “correo”, con vagones de madera de 1ª, 2ª y 3ª clase y dos servicios diarios de ida y vuelta, arrastrados por tres viejas locomotoras de vapor inglesas de la marca “North British Locomotive Co.”, rebautizadas con los nombres de “Rioja”, “Aragón” y Villanueva”, pues lo cierto es que con anterioridad habían prestado su servicio en el ferrocarril asturiano de San Martín del Rey Aurelio a Lieres y Gijón.5764176
Dichos trenes correo cubrían el recorrido entre Haro y Ezcaray en 1 hora y 34 minutos (velocidad media = 22 km./hora). El precio del billete de 1ª clase era de 0,10 ptas./km. y 0,055 el de 3ª. Es decir, un viaje de Haro a Ezcaray en 3ª clase costaba 1,90 ptas., lo que casi equivalía al sueldo diario de un peón o al valor de un Kg. de carne de cordero. En definitiva, un precio del transporte enormemente elevado.
En el año 1923 trataron de modernizar este ferrocarril, mediante su transformación a vía ancha (1,676 m.), y conectándolo en la localidad soriana de Abejar con la línea férrea Burgos- Mediterráneo, de modo que se estableciera un corredor ferroviario directo entre Bilbao y Valencia, atravesando la Sierra de la Demanda.

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De hecho existió un proyecto que contemplaba el trazado de 98,8 Kms. entre Ezcaray y Abejar, pasando por los pueblos de Zaldierna, Posadas, Altuzarra, Monterrubio, Neila, Quintanar de la Sierra, Regumiel, Covaleda y Abejar. En dicho trayecto, se construirían un total de 57 túneles, sobresaliendo entre todos ellos el denominado “Túnel de la Demanda”, con 4.691 m. de longitud. El presupuesto ascendía a 117 millones de pesetas, pero a pesar de los buenos oficios de las Diputaciones de Vizcaya y Logroño, el Directorio Militar presidido por el General Primo de Rivera, desestimó la idea, ya que prefirieron favorecer a otras comarcas españolas menos desarrolladas, como era todo el Norte de la provincia de Burgos, para lo cual pensaban realizar posteriormente el trazado del ferrocarril directo entre Santander y Burgos (que finalmente no fue ejecutado en su totalidad) y desde allí, por Soria, para enlazar con la línea del Mediterráneo. camino-de-la-herradura-02_0La creciente competencia de los medios de transporte por carretera, propició en esta línea férrea el funcionamiento de los “autovías” en el año 1936, movidos por motor “Ford” de 8 cilindros, de gasolina, que desarrollaban una velocidad máxima de 60 Km./hora, con una capacidad de 36 viajeros, si bien los lugareños decían que era frecuente que en él viajasen más de 80 personas. El consumo de estos “modernos” autovías, era de 24 litros de gasolina por cada 100 km., en condiciones normales, ya que después de nuestra guerra civil funcionaron algunos años con gasógeno. Empleaban 55 minutos entre Haro y Ezcaray. En los llamados años del “estraperlo” (1940- 1948) pareció resurgir este ferrocarril, ya que muchas personas acudían desde toda la provincia para adquirir los sabrosos productos de la zona, ante la escasez de alimentos. Después se produjo un estrepitoso declive, a pesar de que en el año 1956 la Diputación Provincia quiso retomar la idea de convertir la vía en ancho normal, para que el enlace en Haro fuera el idóneo. No se consiguió, por falta de recursos económicos, a pesar del decidido apoyo de los Alcaldes. El final estaba próximo.
En 1962, tras muchos años de pérdidas, la Compañía presenta solicitud de suspensión de PEl ferrocarril de Haro a Ezcaray (23) pagos en un Juzgado de Zaragoza, y más tarde –en el año 1963– en un Consejo de ministros presidido por Franco, se desestimó el Plan de Modernización propuesto por dicha Compañía.00443289
La sentencia de muerte estaba dictada, y los potenciales viajeros ya optaban decididamente por los medios de transporte por carretera (Empresas “López”, “Unión Alavesa”, etc.).
El 16 de enero de 1964, el ferrocarril de Haro –Ezcaray prestó su último servicio al público, después de 47 años y medio de vida. No pudo competir con los otros medios de transporte, ni asumir los impresionantes costes que suponía el trasbordo de mercancías en la estación de Haro– Empalme hacia los trenes de RENFE. Sus viejas locomotoras aguantaron gallardamente hasta su desguace definitivo en los años 70. Poco antes de su desaparición, en el año 1962, daba empleo a 80 trabajadores. En el año 1948, tenía 101 personas en nómina. Aún nos quedan los vestigios de algunas estaciones, como recuerdo. También la caja de la vía, que sirve para que los paseantes disfruten con las bellezas del paisaje merced a la denominada “Vía Verde del Oja”, dignamente acondicionada, y que constituye un aliciente más para los numerosos visitantes que acuden a esta sin par comarca riojalteña. Los que hemos viajado en ese tren, también llamado “Bobadilla”, lo añoramos. mapaviaverde.jpgEran viajes animados, a veces con la bota de vino por medio, y que propiciaban un excelente medio de relación entre las personas. ¿Y cuando el tren patinaba sobre las vías a causa de los muchos escarabajos procedentes de los cultivos de patata próximos, cuando aún no se había desarrollado la comercialización de los pesticidas? Aprovechando esta circunstancia, algunos viajeros se acercaban a las viñas próximas y degustaban, en la época, algunos racimos de uva. Otra anécdota, ésta más académica: El profesor don J.A. Martín Tejerizo, en su libro Lecciones de matemáticas, planteaba este problema a sus alumnos: “El ferrocarril Haro-Ezcaray tiene seis estaciones intermedias y está servido por un autovía de clase única. ¿Cuántos billetes distintos hay que mandar imprimir para atender todas las posibles peticiones de los viajeros?”. Es decir, hasta en el antiguo bachiller estaba presente nuestro simpático tren “Bobadilla”.fd6aec2a128998242154ad243d34e8ed

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. Maica dice:

    Que recuerdos tan buenos trae a mi memoria de la infancia ese bonito tren….los dos…El tren y el autovia…..

    Le gusta a 1 persona

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